Equipos auxiliares
Hornos UV, insoladoras, tensadores de pantallas y tratamiento de superficies.

Hornos UV planos UV400/800/1000

Tensador de pantallas T1215

Insoladoras para Serigrafia E8010/E1013

Insoladora Tampografia E345D

Insoladoras 3 en 1 para placas de polímero

Insoladora UV LED para Serigrafía

UV400MRF Plano/Cilíndrico/Oval UV Dryer

F300 – Máquina de Tratamiento por Flameado
Guía técnica
Los equipos que hacen posible la línea de impresión
Alrededor de la máquina de imprimir hay tres procesos sin los que no hay producción: preparar la pantalla, curar la tinta y acondicionar la superficie de la pieza. Son los equipos auxiliares, y suelen decidir más sobre la calidad final que la propia impresora.
¿Para qué sirve una insoladora?
Para grabar el motivo en la pantalla. La malla se recubre de emulsión fotosensible, se expone a luz ultravioleta a través del fotolito y la emulsión endurece en todas partes salvo donde el motivo la ha protegido. Al revelar con agua, esas zonas se abren y son por las que pasará la tinta. El tiempo de exposición y la potencia de la fuente determinan la definición alcanzable: infraexponer arruina el detalle fino y sobreexponer cierra las líneas finas.
UV, UV-LED e infrarrojo: en qué se diferencian
Las tintas convencionales secan por evaporación del disolvente, con calor o con tiempo, y para eso sirven los túneles de aire y los hornos infrarrojos. Las tintas UV no se secan: polimerizan en fracciones de segundo bajo luz ultravioleta, lo que permite manipular la pieza de inmediato y trabajar a alta velocidad. El UV-LED consigue lo mismo con lámparas de diodos, que consumen menos, no necesitan calentamiento previo, duran más y transmiten mucho menos calor a la pieza, algo determinante en plásticos sensibles a la deformación.
¿Cuándo hace falta tratamiento de superficie?
Siempre que se imprima sobre materiales de baja energía superficial, en la práctica polipropileno y polietileno. El flameado, el tratamiento corona y el plasma atmosférico elevan la tensión superficial del material justo antes de imprimir para que la tinta moje y se adhiera. La tensión se comprueba con tintas de test calibradas en dinas: si el material no llega al valor que pide la tinta, la impresión acabará desprendiéndose por mucho que el resto del proceso sea correcto.
Tensar y recuperar pantallas
El tensador fija la malla al marco con la tensión de trabajo, y el proceso de recuperación retira la emulsión agotada para volver a usar el marco. Ambos son rutina diaria en un taller de serigrafía: la pantalla es un consumible que se prepara, se usa y se recupera, y la constancia de ese ciclo se nota directamente en el registro.
Preguntas frecuentes
Sobre equipos auxiliares
¿Qué equipos auxiliares necesita un taller de serigrafía?
Como mínimo, algo con lo que insolar y revelar las pantallas, algo con lo que secar o curar la tinta y algo con lo que tensar y recuperar las mallas. En el catálogo de IBPRINT eso se traduce en insoladoras, hornos y túneles UV, tensadores de pantallas y equipos de tratamiento de superficies.
¿Para qué sirve una insoladora?
Para grabar el motivo en la pantalla. La malla se recubre de emulsión fotosensible, se expone a luz ultravioleta a través del fotolito y la emulsión endurece salvo donde el motivo la ha protegido; al revelar con agua, esas zonas se abren y son por donde pasará la tinta. Tiempo de exposición y potencia de la fuente determinan la definición que se puede alcanzar.
¿Qué diferencia hay entre curado UV, UV-LED y secado por aire?
Las tintas de secado convencional pierden disolvente por evaporación, con calor o con tiempo. Las tintas UV no se secan: polimerizan en fracciones de segundo al recibir luz ultravioleta, lo que permite manipular la pieza de inmediato. El UV-LED hace lo mismo con lámparas de diodos, que consumen menos, no necesitan calentamiento previo y transmiten mucho menos calor a la pieza, algo que importa en plásticos sensibles.
¿Cuándo hace falta tratamiento de superficie?
Con plásticos de baja energía superficial como el polipropileno y el polietileno, donde la tinta no ancla por sí sola. El flameado, el tratamiento corona o el plasma elevan la tensión superficial del material justo antes de imprimir para que la tinta moje y se adhiera. Sin ese paso, la impresión se desprende aunque la tinta sea la correcta.
¿Por qué hay que tensar las pantallas?
Porque la tensión de la malla determina el registro y la cantidad de tinta que se deposita. Una malla destensada se despega tarde de la pieza, arrastra la imagen y descuadra los colores; tensarla y controlar esa tensión es lo que hace repetible una tirada de varios colores.

