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Imagen — Serigrafía semiautomática

Serigrafía semiautomática

Equipos planos, cilíndricos y de vacío para tiradas medias y formatos grandes.

Guía técnica

Serigrafía semiautomática: el equilibrio entre control y volumen

En una semiautomática el operario carga y descarga la pieza, y la máquina hace el resto. Es el formato que cubre tiradas medias con cambios de trabajo frecuentes, y el que da el salto de calidad más grande respecto a imprimir a mano.

¿Qué gana frente a la impresión manual?

Constancia. La máquina mantiene fijas la presión, el ángulo y la velocidad de pasada de la rasqueta durante toda la tirada, que es exactamente lo que un operario no puede sostener a mano pieza tras pieza. El resultado es un espesor de tinta uniforme y un registro que no se va a la deriva a mitad de serie.

Plana, cilíndrica y de vacío

La plana imprime superficies planas, con la malla desplazándose sobre la pieza fija. La cilíndrica hace girar la pieza sincronizada con la rasqueta para resolver botellas, botes, vasos y envases redondos u ovales. La mesa de vacío sujeta por succión materiales finos o flexibles —papel, cartón, láminas de plástico, vinilo— y los mantiene planos: sin vacío, el soporte se levanta al despegarse de la malla y el registro se pierde.

La tensión de la pantalla manda

La tensión de la malla, medida en newtons por centímetro, determina el registro y la cantidad de tinta depositada. Una malla destensada se despega tarde de la pieza, arrastra la imagen y descuadra los colores. Controlar esa tensión con un tensador y medirla antes de cada serie es lo que hace repetible un trabajo de varios colores; es también el motivo por el que las pantallas son consumible y no equipamiento permanente.

Cómo se elige el número de hilos de la malla

El número de hilos por centímetro define el detalle que se puede reproducir y el espesor de tinta que pasa. Mallas de pocos hilos dejan mucha tinta y sirven para cubrir masas de color y para opacidades altas; mallas finas reproducen detalle y trama pero depositan menos. La elección va ligada a la tinta y al sustrato, no se decide por separado.

Qué espacio hay que reservar

Las dimensiones exactas están en la ficha técnica de cada modelo, pero al planificar el taller hay que sumar el secado, la insoladora y la zona de lavado y recuperación de pantallas. La máquina de imprimir rara vez es lo que más sitio ocupa de la línea.

Preguntas frecuentes

Sobre serigrafía semiautomática

¿Qué hace el operario en una serigrafía semiautomática?

Carga y descarga la pieza. El movimiento de la rasqueta y de la malla lo hace la máquina, de modo que la presión, el ángulo y la velocidad de pasada son constantes en toda la tirada, que es justo lo que no se consigue imprimiendo a mano.

¿Para qué sirve una mesa de vacío?

Para sujetar por succión materiales finos o flexibles —papel, cartón, láminas de plástico, vinilo— y mantenerlos completamente planos durante la impresión. Sin vacío, el soporte se levanta al despegarse de la malla y el registro se pierde.

¿Qué diferencia hay entre una máquina plana y una cilíndrica?

La plana imprime superficies planas con la malla desplazándose sobre la pieza fija. La cilíndrica hace girar la pieza sincronizada con la pasada de la rasqueta, de modo que la impresión se desarrolla sobre la superficie curva sin deformarse: es la que resuelve botellas, botes, vasos y envases redondos u ovales.

¿Qué formato máximo puedo imprimir?

Depende del modelo: el catálogo cubre desde formatos de sobremesa hasta equipos pensados para formatos grandes y tiradas medias. El dato que manda es el área útil de impresión de cada máquina, que figura en la ficha técnica de cada equipo.

¿Cuánto espacio ocupa una semiautomática?

Las dimensiones exactas están en la ficha técnica de cada modelo, pero al planificar el taller conviene contar además el espacio del secado, el de la insoladora y el del lavado y recuperación de pantallas: la máquina de imprimir rara vez es lo que más sitio ocupa de la línea.