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Imagen — Tampografía

Tampografía

Máquinas de tampografía de 1 a 6 colores: sobremesa, con lanzadera o con conveyor para producción continua.

Guía técnica

Qué es la tampografía y para qué se usa

La tampografía es el sistema de impresión indirecto que resuelve lo que la serigrafía no alcanza: piezas pequeñas, tridimensionales o de forma irregular. Es la técnica con la que se marcan teclados, componentes de automoción, tapones, envases de cosmética, material eléctrico, instrumental sanitario y artículo promocional.

¿Cómo funciona una máquina de tampografía?

El ciclo tiene cuatro tiempos. La tinta se deposita sobre un cliché grabado con el motivo; una cuchilla barre la superficie y retira toda la tinta salvo la que ha entrado en el hueco del grabado; un tampón de silicona baja sobre el cliché y recoge esa película; el tampón se desplaza hasta la pieza y la deposita deformándose sobre ella. Entre la recogida y el depósito, el disolvente de la superficie del tampón se evapora en parte y la tinta se vuelve pegajosa, que es lo que hace que se suelte limpiamente sobre la pieza en lugar de quedarse en la silicona.

¿Sobre qué materiales se puede imprimir?

Sobre plásticos técnicos (ABS, policarbonato, PMMA, poliamida, POM, poliestireno, PVC rígido), metales, vidrio, cerámica, caucho y silicona. La tinta se elige por sustrato y por las resistencias exigidas. Las poliolefinas —polipropileno y polietileno— tienen baja energía superficial y necesitan un pretratamiento previo por flameado, corona o plasma para que la tinta ancle; sin él, la impresión se desprende aunque la tinta sea la correcta.

Tintero abierto y tintero cerrado

El tintero abierto es una cubeta sobre la que la cuchilla barre el cliché. Es sencillo y barato de mantener, pero la tinta está expuesta al aire, así que evapora disolvente y hay que corregir la viscosidad a lo largo del turno. El tintero cerrado es una copa estanca que se desplaza sobre el cliché y hace de cuchilla: mantiene la tinta aislada, estabiliza la viscosidad y reduce el disolvente en el ambiente, lo que lo hace preferible en producción continua y en series largas donde el color tiene que repetir.

Lanzadera o conveyor: cómo se decide

En una máquina con lanzadera, la pieza queda fija en su utillaje y el tampón se desplaza entre estaciones para depositar cada color. Es la configuración habitual en equipos de sobremesa, con series cortas y medias y cambios de trabajo frecuentes. En una máquina con conveyor, una cinta transporta las piezas por las estaciones de impresión, lo que permite encadenar secado entre colores y trabajar en producción continua sin manipular la pieza. La lanzadera gana en flexibilidad; el conveyor, en cadencia.

Qué determina la calidad de la impresión

Tres cosas por encima del resto. La dureza y la forma del tampón: cuanto más irregular sea la pieza, más blando debe ser para adaptarse, y cuanto más fino el detalle, más duro, porque un tampón blando deforma el motivo al aplastarse. La profundidad de grabado del cliché, que fija cuánta tinta se transfiere. Y el estado de la cuchilla, que al perder filo deja película fuera del grabado y produce velos. Cuando una impresión empieza a fallar, esos tres puntos van antes que tocar la máquina.

Preguntas frecuentes

Sobre tampografía

¿Qué es la tampografía y cómo funciona?

La tampografía es un sistema de impresión indirecto. La tinta se deposita en un cliché grabado con el motivo, una cuchilla retira la sobrante y deja solo la que ha entrado en el grabado; un tampón de silicona baja, recoge esa película de tinta y la traslada a la pieza deformándose sobre ella. Ese paso intermedio del tampón es lo que permite imprimir sobre formas que ningún sistema directo alcanzaría.

¿Sobre qué materiales y formas se puede imprimir?

Sobre plásticos técnicos, metal, vidrio, cerámica, caucho y silicona, entre otros, siempre que la tinta sea la adecuada para el sustrato y, en algunos plásticos como el polipropileno o el polietileno, se aplique antes un pretratamiento de superficie. En cuanto a la forma, la tampografía trabaja piezas planas, cóncavas, convexas, esféricas o irregulares: es su terreno frente a la serigrafía.

¿Cuántos colores puede imprimir una máquina de tampografía?

Las máquinas de tampografía del catálogo de IBPRINT van de 1 a 6 colores. Cada color necesita su propio cliché y su propio tintero, así que el número de colores marca el tamaño de la máquina, el precio y el tiempo de puesta a punto de cada trabajo.

¿Qué diferencia hay entre una máquina con lanzadera y una con conveyor?

En una máquina con lanzadera, la pieza se queda quieta y es el tampón el que se desplaza entre tinteros para depositar los distintos colores; es la configuración habitual en equipos de sobremesa y series cortas o medias. En una máquina con conveyor, una cinta transporta las piezas por las distintas estaciones de impresión, lo que permite producción continua y encadenar el secado sin manipular la pieza entre colores.

¿Necesito experiencia previa para manejar una tampográfica?

No para operarla en el día a día: las máquinas de sobremesa llevan panel de control y ajustes de registro pensados para que el cambio de trabajo sea rápido. Lo que sí requiere criterio es la puesta a punto inicial y la elección de tinta, cliché y dureza de tampón para cada pieza, y ahí entra el asesoramiento técnico.

¿Qué consumibles gasta una máquina de tampografía?

Fundamentalmente tinta y disolvente, tampones de silicona, clichés y las cuchillas del tintero. El tampón y la cuchilla son piezas de desgaste: pierden definición con el uso, y cuando la impresión empieza a fallar suelen ser el primer sitio donde mirar antes de tocar la máquina.